Un torero muy quejumbroso
Llevan al torero “Cojonudo”, al hospital de un pequeño pueblo, con una cornada espantosa, ocasionada por un toro de nombre Garavito.
Tiene el tripitorio afuera, producto de haber sido empitonado desde el ano hasta el ombligo.

Como el nosocomio es muy reducido y apenas tiene una pequeña sala de urgencias con dos camas, lo ponen junto a una señora que está en trabajo de parto.
El matador se queja adolorido, emitiendo unos alaridos muy fuertes, a lo que la señora le dice:
– Deje de quejarse hombre, sea valiente, que lo mío es más doloroso y estoy tranquila, sin hacer alharaca.
El torero le contesta: –Ya quisiera yo estar tan tranquilo como usted, pero lo mío ocurrió en una CORRIDA. Y la señora le contesta:
–¡Y lo mío también…!
🤣🤣
Me gusto el texto,me dio mucha risa la comparación que hizo la señora al torero, cuando coincidió el diciendo que lo de él fue en una corrida a lo que ella le contesta que lo de él también fue en una corrida
De grano en grano llena la gallina el buche
Gracias Jorge, esa es la idea.
Estuvo muy bueno jaja
Jajaj estuvo muy chistoso
Está muy chistoso el cuento
Ja ja ja ja excelente, el carma las corridas de toros no deberían existir.
jajaja muy bueno