Le apuesto triple contra sencillo

Le apuesto triple contra sencillo

Por: Eljusi*  

Un hombre de cincuenta años, quien además de andar desarreglado físicamente, tenía un enorme desarreglo intelectual, es decir, era muy parecido mentalmente al analfabeta venezolano Nicolás Maduro, estaba en un parque abandonado, retozando con un perro grandote,  también de apariencia feúca, todo trasquilado, como si lo hubieran motilado con segueta. Tenía al animalejo asido con una cadena atada a su cuello. 

En ese instante, un joven que trabajaba como vendedor de helados, de unos 25 años, pasó por el frente con tres bravos y hermosos perros de raza dóberman. Viendo la oportunidad de lucirse, le dijo irónicamente al dueño del ‘canchoso’:  

 – “¡ Cucho ! ”: ¿Quiere ganarse unos pesos?, le apuesto triple contra sencillo, a que los tres perros míos le ganan peleando, a ese descachalandrado suyo. El viejo le contestó: – ¡Va pa’esa parce!, le ‘aceto’ la apuesta, va por cien mil Lucas.

– (Recuerde que si gana el mío, me paga trecientos mil, sentenció el “catano”), y los pusieron a pelear.

El joven azuzaba a sus pupilos así: “¡alabío, alabao, alabin bom bao, dóberman, dóberman, Ra, Ra, Ra!”

Los dóberman con gran fiereza atacaban en manada al perro del viejo, pero este esquivaba con audacia todos los lances, haciendo gala de una fuerza descomunal y de una habilidad nunca vista sorprendió a uno de ellos y por poco le arranca la cabeza a dentelladas, poniéndolo fuera de combate semiiconsciente; ya le quedaban dos enemigos por liquidar, cogió al segundo  y de dos enviones, dándole vuelta de campana, le desjarretó una pata, dejándolo aullando adolorido y tan cojo, como para necesitar muletas. Luego atacó al tercero y lo lanzó por los aires, cayendo con el tripitorio afuera. Lo más terrorífico fue que el perro del viejo, al terminar la contienda, se echó junto al adormilado perro destripado y se puso a comer menudencias y chunchullo crudo muy tranquilo.

El jovenzuelo, muy asustado y con el gaznate seco de gritar, perdió la apuesta, y viendo la espeluznante escena de sus tres dóberman muertos, con voz triste, le preguntó: – ¿De qué raza es ese perro tan bravo?, a lo que el viejo le dijo que no sabía, porque hacía como un año se había escapado de un circo y cuando pasó por su casa  lo entró, lo cuidó y lo mimó, pero como el animalito sudaba mucho por el calor, le cortó con unas tijeras una especie de melena grande que traía alrededor del cuello.

*ELJUSI: HELÍ JURADO SIERRA.

COMPARTIR (SHARE)
0 0 Votos
Calificación del artículo
Suscríbete
Notificar de
1 Commentario
El mas nuevo
El mas antiguo El mas votado
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Suldey lorza
2 Años Después

La verdad no hay q dejarnos llevar de las apariencias…el bueno no es tan bueno y el malo no es tan malo.cuidate del inofensivo…pues te puede destruir en silencio…

1
0
Nos encantaría tu opinión, por favor comentax