Carta desesperada a la esposa

Carta desesperada a la esposa

(Historia tomada de la vida real).

Un marido muy celoso,  de origen libanés, cuyo  nombre es DELKOZO GRUESSO, con 10 años de casado, quería cerciorarse sobre, si su mujer todavía lo quería. Para ello ideó un plan, consistente en escribirle una carta, la cual decía así: Señora MARTINA CHUPEAQUÍ: (de origen quechua).

(Antes de seguir adelante con esta historia, observe, la graciosa simbiosis que se forma, al leer primero el nombre de la señora y luego el del esposo).

Últimamente he notado que ya no eres la misma,  “tu nené” me tiene abandonado, sabiendo que me hace mucha falta, ya no te tomas “los batidos”, que antes saboreabas con delectación y me quitaste los suculentos “calditos de cola”. Por todo lo anterior he decidido dejarte. A partir de hoy me conseguiré otra hembra más joven y bonita que me comprenda y me dé gusto en todo. ¡ADIÓS!

Dejó el escrito sobre la cama y se escondió dentro de un armario, para ver cómo reaccionaba.

Cuando la esposa llegó, leyó la carta y de inmediato se puso a cantar muy contenta la canción: “Rata de dos patas”, de Paquita la del barrio. Acto seguido cogió el teléfono y hablando duro y melosamente, dijo así: – ¡Hola papasote hermoso!, ¡ya decidí sepárame del estúpido de mi marido!; hoy se te van a cumplir todos los deseos de los que tanto me hablabas: Con mucho gusto te daré tu “caldito de cola”, tomaré tu “batido de leche” y te daré de comer todas las delicias que se te antojen. Nos vemos dentro de una hora y, no te olvides tomar CIALIS, ¡para que me des como a rata!

Doña Martina salió a la calle bien ‘mostrona’ para enfadar a su marido.

Para completar su rabia, Martina se fue a la calle con un shorcito que mostraba  desde las cataratas del ‘Nálgara’ hasta la desembocadura del ‘Orin oco’. Entonces el marido salió de su escondite llorando como un niño, completamente destrozado, pero observó que al respaldo de la carta había una nota que decía: “¡Tontico, el perro te delató ladrando y moviendo la cola frente al armario, yo sabía que estabas ahí! Voy a la tienda a comprar unas verduras y ya vuelvo, para darte todo lo que me pidas… ¡Yo siempre te amo y te deseo, déjate de estupideces!”

MORALEJA: Si no hubiera sido por el perro, este matrimonio se acaba. Es mejor dialogar, que poner trampas.

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Suldery lorza
2 Años Después

El perro sigue siendo el mejor amigo del hombre…total salvo la relación…comprare un perro!!!!

Zulady
2 Años Después

Si es mejor hablar q sacar conclusiones

Eljusi
2 Años Después
Responder a  Zulady

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