El tiro por la culata
(Press Agency Eljusi).
Tres estudiantes de ingeniería eléctrica, ad portas de un examen final, en lugar de prepararse para la prueba, decidieron irse de rumba a una discoteca.
De forma muy inteligente inventaron una excusa para el examinador y habiéndose untado grasa y tizne en sus vestidos, le dijeron: profe, venimos a disculparnos por no haber podido presentar el examen, pero es que precisamente estábamos estudiando en una finca fuera de la ciudad y de vuelta a nuestras casas, se nos averió el auto en que veníamos y no alcanzamos a llegar, por eso estamos sucios y manchados de mugre, bregándolo a arreglar. ¿Nos podría dar otra oportunidad para el examen?
El docente, les dijo: ¡Por supuesto muchachos!, yo soy muy comprensivo y dentro de dos días podrán presentarlo.
Los tres, cagados de la risa por el engaño, se pusieron a estudiar muy juiciosos para el examen.
Ya en la prueba, notaron que cinco profesores más los estaban vigilando, para que no hicieran trampa y se encontraron con este raro cuestionario:
1º ¿Cómo se llama la finca donde fueron a estudiar?
2º ¿A qué hora se averió el auto?
3º ¿Cuál es la marca del vehículo?
4º ¿Quién es el propietario del carro?
5º ¿Qué tipo de falla tuvo el vehículo?
Les advirtió: Si las respuestas son idénticas, estarán aprobados con la máxima calificación, de lo contrario reprobarán el test.
RESULTADO:
Ninguno coincidió en nada y todos perdieron el examen.
JAMÁS PRETENDAS ENGAÑAR A ALGUIEN QUE ES:
– MÁS VIEJO QUE TÚ
– MÁS ESTUDIADO QUE TÚ
– MÁS TRAJINADO QUE TÚ
– MAS EXPERIMENTADO QUE TÚ.
Excelente blog y excelente enseñanza 😊😊
Señorita Valentina: Le agradezco mucho su comentario