Sánduche
(Press Agency Eljusi).
El gerente Vergalara, casado, recién graduado, consigue un empleo no muy bien remunerado en la capital.
La empresa para la que trabaja le designa una flamante mecanotaquígrafa, de nombre Débora Vergalara, (coincidencias de la vida), la cual tenía un fenotipo más cercano a modelo de trajes de baño AGUABENDITA, que a secretaria, por todos los lados estaba recontra buenísima. Ostentaba una “factoría de lácteos” que bien podría hacerle competencia a Colanta y un “bómper trasero” bien abullonado. La diva tenía, más ojos que un caldo de pescado azul y un elegante caminar, mezcla de danza árabe con reguetón.
El ingeniero no se quedaba atrás, (solo adelante), aprovechando su garbosa fisonomía.
Como consecuencia de la deliciosa trifulca erótica, que el dúo, gerente y secretaria organizaron desde que se vieron por primera vez, la hembrota quedó embarazada; entonces, él le pide que renuncie y se vaya a Comerccacca, un lejano pueblo en el (departamento de Apurímac, Perú) a tener la criatura, para guardar el secreto, y que esté tranquila, que él correrá con todos los gastos.
Ella le pregunta: ¿cómo te aviso del nacimiento?, él contesta: envíame una postal que solo diga “SÁNDUCHE”, para que mi esposa no se entere.
Pasan nueve meses y la cónyuge de Vergalara recibe en su casa una rara postal, la cual le muestra a su marido.
Ipso facto el gerente cae al suelo infartado y es llevado de urgencia al nosocomio. Cuando el cardiólogo le pregunta a la esposa qué pudo haber ocasionado tal colapso, ella le dijo que acababa de entregarle una postal que decía:
“¡CINCO SANDUCHES!: Dos con chorizo y tres con arepa”.
Triz traz ,lo q riendo se hace,llorando se paga! Se escucha broma pero es real